“Quédate. no se mueven. Los hermanos de esta cuenca, Popocatépetl y todos nosotros, nos realineamos con nuestros hermanos a lo largo de la espina dorsal de este continente. Va a tronar cuando demos el giro. Ya se dió el movimiento en el las tripas de la Madre y lo está por expresar en sus faldas. Las aguas serán las primas en sentir el erupto subterráneo. Nuestra Madre está despertando y necesita enderezarse. Con la unión del ombligo [Valle Sagrado, Cusco] y la fuente sagrada [Amazonas] con el Corazón del Norte volverá el flujo a este continente. El puente que los une necesita moverse. lo que se sacude es alineación natural. No se muevan.”